La Columna de Olga Anet Custodio
por Olga Anet Custodio "ver mas de este autor"
La concepción de Asturias sobre el indígena ha sido motivo de estudio en su obra por ser una visión idealizada sobre un individuo que no existe, es sólo parte del pensamiento y la creación de su autor. Este es un indígena místico, enigmático y supersticioso, su pasado, sus tradiciones y su identidad, son tomadas casi por mágicas y misteriosas. Esta comprensión del indígena no es producto del pensamiento de los nativos ni de los mayas, sólo se toman elementos que identifiquen y caractericen a esta figura, a esta idea; pero no es parte de la mente del indígena guatemalteco, sólo es posible en la obra de Asturias; quien además de tomar algunos rasgos de esta cultura, se vale de conceptos e ideas occidentales para dar sustento y fundamentar su concepción sobre el indígena. En "La leyenda de los Matachines" pueden observarse estos rasgos en varias alusiones, temas, motivos e ideas que se plantean a lo largo del texto. Entre los principales se pueden destacar: la idea del destino, la dualidad, la muerte, la unidad y otras concepciones puramente filosóficas occidentales como la sustancia. Todas estas son ejemplo de esta relación entre la concepción sobre el indígena de Asturias y el pensamiento occidental.
La idea del destino en el pensamiento occidental va ligada a la determinación, lo opuesto a la libertad. En la leyenda se presenta la batalla entre Tamachín y Chitanam como un juramento que no puede romperse, deben morir, pelear a muerte porque Machatin no pudo escoger entre uno de ellos. Es un destino trágico del que ambos están consientes. Esta idea se refuerza cuando buscan escapar de su hado y optan por recibir los talismanes, que al final no llegan a utilizar y están condenados a nunca volver a la vida, es decir, se cumple lo que estaba predestinado, su muerte. Además, se hace referencia a otros motivos que reflejan la presencia del destino en las acciones, por ejemplo, la aparición de la anciana cuando salen de la ciudad y les dice que su camino se ha acabado, sin comprenderlo en el momento los Matachines, se da a entender que su destino se cumplirá; también es importante resaltar la presencia de las aves, que tradicionalmente en la literatura occidental se consideran mensajeros, portadores de augurios y presagios. Así se entiende mejor la aparición del perico que predice que pueden salvarse, pero no del todo, y la estrella anda-sola que les anuncia que deben ir a la ciudad en busca de Machatin.
La dualidad es una característica recurrente en toda la narración. Constantemente se hacen referencias a una circunstancia en la que deben existir dos principios, cualidades, clases, representados en figuras y símbolos literarios. Por ejemplo, Tamachín frente a Chitanam, se oponen, son contrarios, pero se complementan; uno recibe el talismán del mineral y el otro el vegetal, esa es otra imagen dual, la tierra y la naturaleza, uno es animado, el otro no. Ambos personajes se encuentran siempre entre la vida y la muerte, y además son de naturaleza dual: el perro y el nagual, lo físico-instintivo y lo intangible-espiritual. La dualidad, sin embargo, no se encuentra sólo en parejas de sucesos, sino que es la idea de dos elementos que se oponen y complementan. En la obra se presenta la idea de la diversidad, es la estructura de los aspectos de la realidad en la historia que se narra. Se pueden distinguir además otras alusiones que refuerzan esta idea, como se presenta en la batalla entre Tamachín y Chitanam cuando se narra que el sol quedó frente a uno, al otro le quedó en la espalda, son imágenes literarias que dan esa idea las dos manos de la Pita.-Loca, la imagen de los pies (dos pares de pies, uno de Tamachín otro de Chitanam), los dos machetes, por mencionar algunos. La dualidad dentro de la obra representa la bifurcación que al final se dará cuando los hermanos encarnen en las dos realidades que se manejan (mineral y vegetal). Una idea relevante de finales del siglo XIX y principios del XX. El evolucionismo de Bergson, que afirma que un impulso vital único da origen al instinto y la inteligencia. Los minerales y las plantas pertenecen a ese mundo natural que se origina en este impulso. La importancia de reconocer esta idea en la obra y su relación con este impulso vital, es la referencia a la diversidad y lo divisible.
La muerte es su destino final, pero se maneja más como la vida que tendrán después de su vida terrenal. La idea de una vida después de la muerte, aunque no es exclusivamente occidental, es esencial en su pensamiento. La idea de la muerte con relación al inicio de otro tipo de vida viene desde Platón, ya que normalmente la muerte ha sido entendida como la unión de un plano del hombre con otra realidad. En la leyenda constantemente se hace referencia a "morir sin morir", la muerte sólo como ausencia aparente, no como el fin, los muertos que sueñan que están vivos no están muertos en realidad, etc. Además, los talismanes que les dan sirven para que puedan seguir viviendo aunque mueran, pero es una vida en su "sustancia", (mineral y vegetal) no es una vida física. La negación de la muerte y de la renuncia a vivir es un rasgo más propio de la cultura occidental que de los nativos indígenas y mayas, ya que se conoce que estos últimos rendían un tributo a la muerte.
También aparecen otros rasgos que son de inspiración occidental pero que al combinarse con el imaginario de Asturias surgen como elementos mágicos, pero que buscan su apoyo en el pensamiento filosófico principalmente. Uno de ellos es el concepto de "sustancia", que se utiliza literalmente, el tono es la combustión de las sustancias, lo último del ser. Las dos sustancias que componen al hombre (perro y nagual) se combinan en el tono, que puede entenderse como aquello que hace que una cosa sea lo que es, porque se explica en la lectura que la vibración del ser es el tono y tono es la vibración mayor o menor que determina la agudeza o gravedad de un sonido, es decir, su rasgo único y distintivo. Además se puede comprender el tono desde la explicación que se da sobre los talismanes, como un matiz, un carácter, un estado; porque se habla del "tono mineral" (Tamachín) y el "tono vegetal" (Machatin) que cada uno de estos personajes tiene. Esta concepción también lleva implícita la idea de la unidad, porque las dos sustancias del hombre se fusionan, se unifican en el tono. Además, Se afirma que con los talismanes podrán vivir en su sustancia, en su tono, finalmente unificadas sus naturalezas. En los últimos párrafos es donde se aprecia mejor esta idea porque aparecen las imágenes de la lluvia, lo vegetal, lo animal, todo aquello a lo que se ha hecho referencia, como los pies, el licor; todo combinándose simultáneamente: "ríos borrachos, la ebriedad mineral es vegetal, la borrachera del vegetal es mineral, los animales son vegetales, etc.", como el cierre de todas las figuras simbólicas que se han manejado. Machatin presenta una unidad en sí misma porque se dice de ella la que tiene la mañana en los ojos, el hoy en los labios y el ayer en los oídos, la unión simbólica del tiempo pasado, presente y futuro.
Finalmente, después de hacer la revisión de estos rasgos filosóficos occidentales en esta leyenda, puede verse cómo Asturias combina elementos de su concepción folklórica sobre el indígena y este pensamiento y es esa particularidad precisamente la que da originalidad a esta obra y permite comprender su realismo-mágico y su visión literaria, esto porque la leyenda es una narración fabulosa, mágica, que se toma como histórica y real. Es importante entonces, el conocimiento del pensamiento de Occidente y el imaginario asturiano sobre el indígena para aprovechar toda la riqueza de esta leyenda.